Miperú, esencia Criolla
Tal como le aconsejaron unos amigos colombiano. Pablo Fernándes dejo su natal Callao y viajó al pais para montar un restaurante de comida Peruana, al que dio vida en 1993. Dos años más tarde, Carmen Quichiz Conoció a su coterráneo y se unió al proyecto, ubicado en el tradicional Barrio Chapinero. Así, esta pareja lleva 18 años difundiento el autentico sabor de la comida de su tierra. y es precisamente, el origen de los ingredientes que se utilizan allí el que marca la diferencia con los demas restaurantes de la capital que manejan esta especialidad, ya que desde cancha (maíz tostado) hasta las yuyas (tipo de alga) son traídos de la nacional vecina y ofrecen su sazón original, influenciado por cocinas como la china y la española.
Mi Perú recibe hasta 130 comensales, quienes no dudan en afirmar que nadie prepara el lomito salteado como este chef, al igual que ninguna de las otras 50 preparaciones de la carta.
una de las opcciones para comenzar es la causa limeña, con puré de papa criolla y camarones con mayonesa. la jalea marinera es la picada preferida y está compuesta por pescado, calamares, langosta y mejillones apanados. Para cerrar, el suspiro de limeña endulza el paladar con su cremoso dulce de leche y merengue a base de oporto. ¿Y como urse sin dejar de probar su Pisco Sour? Imposible!. El recomendado de sus dueños: Degustar varias entradas, para llevarse grabado el sabor de una de las cocinas más prestigiosas de América Latina.
El secreto del Pablo para lograr este resultado se reume en trabajar con rapidez a altas temperaturas, asi como en el ingenio y el corazón que le pone a sus creaciones, porque, eso si, este peruano lleva a la cocina en la sangre por tradicion y por pasión. (el gourmet.com marzo de 2006)
El Perú De todos
Este restaurante obtuvo el segundo lugar en la Categoría de Mejor Comida Internacional, En lo mejor de Bogota ESKAPE 2005 Mauricio Navas nos acompañó.
El restaurante Mi Perú confirma que la buena comida no necesita un lujoso espacio. En un garaje de la calle 59 con carrera 17 si un garaje, funciona este lugar que originalmente abrió sus puertas hace 15 años en el barrio 20 de julio, en el sur de la ciudad. Pero dos Años después, Pablo Fernández, su dueño y fundador, se fue más al norte, a este local que se confirtió en uno de los más famosos de Bogotá.
Su fama se debe precisamente a la excelente sazón de cada uno de los 50 platos que figurar en la carta "y todos los que no me caben"; como dice Pablo. Dentro de esa extensa oferta, en la que obviamente se destacan los mariscos, se encuentra el más solicitado: el ceviche peruano, que, a diferencia de otros restaurantes y cebicherias, no se sirve en copa, sino en plato.
"Es que aquí las cosas son como se hacen originalmente en mi pais"; afirma con orgullo este hombre nacido en el Callao, hace 55 años y que durante toda su vida se dedicó a comercializar mariscos y pescados frescos. Cuando llegó la crisis de este negocio en su país, se vino a colombia - su primera esposa era de aquí- y abrió su restaurante.
"la Cocina la llevo en la sangre", agrega Pablo, quien no ha pisado nunca una academia de cocina.